La obesidad es como una pandemia que se ha propagado por todo el mundo. Es evidente que afecta tanto a grandes como a pequeños y las estadísticas de entidades como la Organización Mundial de la Salud (OMS) no se detienen en sus mensajes alarmantes sobre sus consecuencias.
Por su parte la obesidad en niños se puede diagnosticar en función de la colocación de los valores de talla y peso en las curvas de crecimiento. Por lo general, raramente la obesidad tiene un origen hereditario, sin embargo, se ha demostrado que el riesgo de padecerla se multiplica por cuatro cuando un progenitor lo es y por ocho cuando ambos padres lo son porque encuentra su origen en las costumbres familiares.
Vale la pena resaltar que la obesidad y el sobrepeso no se corrigen por si solos sino haciendo los cambios necesarios en la mesa y fuera de ella. Se trata de un problema serio que no solamente afecta la salud del niño, entre otros trastornos, el riesgo de diabetes infantil se multiplica por nueve, sino su bienestar psicológico y su relación con los demás.
Un niño con obesidad debería estar en manos de un especialista. Podemos asegurar que el sobrepeso es más fácil de corregir con un cambio de costumbres. Asimismo es necesario añadir una actividad física en su agenda diaria y hacer ajustes en la dieta, primeramente eliminar bebidas, alimentos azucarados, grasas y evitar el picoteo, empezar con esto suele ser suficiente mientras que poco a poco se recupera la normalidad en el peso.
En este artículo te hablaremos de la obesidad en niños y de que recetas preparar para evitar que los niños afectados sigan subiendo de peso. ¡Sigue leyendo!

Recomendaciones antes de empezar a combatir la obesidad en niños
En primera instancia debemos saber que la constancia es la clave del éxito de estas recetas, las que indicaremos más adelante. Debes visualizar que los resultados llegan pero poco a poco sin que el niño pase hambre y estando perfectamente alimentado. A continuación, unos consejos generales:
- Elimina de la dieta del niño bollerías industriales y los platos preparados como las pizzas, platos en salsas o gratinados. Estas comidas contienen mucha grasa y demasiada sal.
- Ajusta las cantidades. Las raciones de un niño tienen que ser menores que de un adulto. Por regla, no le permitas repetir.
- Trata de cocinar de forma sencilla con platos hechos a la plancha, al horno, al microondas o al vapor.
- Olvídate de los fritos, los embutidos y los dulces.
- Utiliza aceite de oliva para cocinar y aliñar los platos, siempre en reducida cantidad.
- Compra leche semidesnatada, yogures y queso bajos en grasa.
- Los cereales para el desayuno de los niños están cargados de mucho azúcar, es mejor darles una pequeña loncha de pan integral es mucho más sana y nutritiva.
- Recuerda los platos de cuchara pero elimina de su preparación el chorizo y el tocino.
- Las bebidas azucaradas y las chucherías, solo en momentos muy especiales como las fiestas.
- Acostumbra a tu hijo a solo beber agua y suficiente. El agua ayuda a saciar las ganas de comer.
- Si es de los que les encanta el chocolate, se lo puedes permitir pero siempre y cuando sea negro.
Estos consejos combinados con las recetas que te mencionaremos a continuación, te servirán para evitar la obesidad infantil y de la mejor manera atacar esta anomalía con las estrategias adecuadas.

Recetas saludables para evitar la obesidad en niños
Los alimentos son sumamente importantes para tratar enfermedades presentes, darle el uso correcto a los recursos sin duda marcan la diferencia. A continuación, las recetas saludables:
1- Patatas cocidas
Este alimento se encuentra entre los alimentos más saciantes y son muy completas a nivel nutricional. Tienen como ventaja que acompañan perfectamente a un gran número de platos como las verduras. Aunque los niños las prefieren fritas, también suelen comerlas cocidas. Intenta acostumbrar a tus hijos a comerlas cocidas. Asimismo, puedes prepararles puré de patatas casero, aunque no puedes abusar de este plato. Las patatas al horno también son una gran opción.
2- Copos de avena
Se trata de un clásico desayuno para los niños que le aportan la energía suficiente y mayor saciedad durante toda la mañana sin tentación de comer chucherías. A medidas que avance el día y entre el atardecer los hidratos de carbono deberán eliminarse y sustituirse por proteínas.
3- Pan integral
El más saludable es el blanco. Este alimento no puede eliminarse de la dieta de los niños. Contiene mucha fibra, que favorece ir al baño con regularidad, al añadirle queso bajo en grasa o jamón cocido, es una excelente merienda. Cabe destacar que las recetas con fibra ayudaran a los pequeños a eliminar los excesos en los intestinos, lo que desencadena una mejor función de absorción y desecho.
4 – Legumbres
Entre ellos tenemos los siguientes: garbanzos, guisantes, y todas las legumbres en general son alimentos muy completos, ricos en proteínas, vitaminas y minerales, muy adecuados para mantenerse en el peso ideal.
5- Verdura fresca
Las zanahorias, los pimientos o el apio son alimentos muy apetecibles y además muy saciantes, con mucha fibra. Igual que las legumbres, solo engordan si van acompañados de alimentos prohibidos.

En definitiva, podemos decir que combatir el sobrepeso infantil es una batalla que se debe dar diariamente y que afecta todos los ámbitos de la vida de los niños.
De nada sirve poner a un niño a hacer dietas y que recuperen su peso ideal después de grandes sacrificios, si luego vuelven a ponerse hasta arriba de chucherías y pasteles, y pasar todo el día sentado viendo tele o jugando video juego.
Es importante mantener en el niño los buenos hábitos alimenticios. En RecetasGourmet estamos contigo y te apoyamos para que cada cosa que apliques en tu salud y la de tus hijos sea exitoso. No es solo que el niño deje de comer por unos días se trata de que adquiera una vida saludable.